04/09/2019
En la primera fase del citado PRAN, que comprende de 2019 a 2021, las actuaciones se centrarán en los cebaderos del sector de carne, con el fin de limitar el uso de premezclas medicamentosas, para más adelante extender el programa al conjunto de esta ganadería, incluyendo la de producción láctea. Tal y como destaca la SEOC en un comunicado, el modelo español es pionero y su implementación aportará a medio plazo una ventaja competitiva frente a las principales potencias europeas del sector –Reino Unido, Irlanda o Francia- que todavía no han empezado a intervenir en esta materia.
La reducción del uso de antimicrobianos será progresiva: del 10% en lo que queda de 2019; del 20% en 2020 y del 30% en 2021. De manera paralela, se introducirán programas de mejora ambiental y de manejo higiénico en las explotaciones para disminuir el riesgo de enfermedad en las explotaciones adheridas, que deberán además nombrar a un veterinario coordinador que ejerza de enlace con la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS). Asimismo, las granjas proporcionarán los consumos del periodo de referencia (de 2016 a 2018) sobre el que se establecerán los futuros objetivos de reducción. Por último, el plan reclama la participación de la industria farmacéutica veterinaria en el registro de nuevas soluciones terapéuticas, especialmente de tipo preventivo, que permitan el control de las patologías más habituales (procesos respiratorios y digestivos).
“El ovino-caprino es un sector que deberá hacer un esfuerzo si cabe mayor al de otras ganaderías porque es muy heterogéneo, está atomizado y tiene un limitado arsenal terapéutico, que le obliga a recurrir al uso de la prescripción excepcional con más frecuencia de la que les gustaría a los veterinarios”, destaca la presidenta de SEOC, María Jesús Alcalde. Sin embargo, añade, el sello diferencial que llevará la producción adherida al PRAN “añadirá valor y permitirá situar a la carne de ovino y caprino en una mejor posición de cara a afrontar el Brexit, que –en caso de confirmarse- supondrá la salida de la UE del principal productor europeo, el Reino Unido y que dejará a España y a Irlanda como las principales potencias suministradoras”.